Los cristales de polifosfatos, también conocidos como siliphos y suministrados en un saco de 25 kg, son un tratamiento de agua altamente eficaz para combatir y reducir los efectos de la cal y las incrustaciones en instalaciones hidráulicas.
Este producto demuestra su eficacia en aguas con temperaturas de hasta 60 °C y se emplea de forma habitual para la protección preventiva contra el óxido en nuevas instalaciones sanitarias y redes de distribución de agua.